El mantenimiento de nuestro equipo de buceo es fundamental para conseguir un correcto funcionamiento y durabilidad. Cuando termina la temporada de buceo, en nuestro caso con la llegada del frío, es muy importante seguir una serie de pautas para asegurarnos de que se mantendrá en buen estado y preparado para la siguiente temporada. Después del salto os dejamos una serie de consejos para evitar problemas con el equipo y tener la garantía de que estará en perfecto estado cuando volváis a necesitarlo.

Como todos sabréis, el agua salada actúa como potente corrosivo en todos los elementos del equipo de buceo por lo que es muy importante que después de las inmersiones lo limpiemos con abundante agua dulce, además, la exposición prolongada al sol puede dañar a nuestro equipo de buceo considerablemente ya que que no solo es capaz de decolorar los equipos sino también de desintegrar los materiales de los mismos, por lo que debemos guardar los equipos en lugares protegidos del Sol.

Guardar el equipo de buceo: Antes de dejar vuestro equipo a buen recaudo, os recomendamos realizar una limpieza exaustiva a consciencia en casa, dado que pese a realizar una limpieza normalmente en los centros de buceo, y seguir nuestro consejo anterior, sabemos que nunca se hace de forma exaustiva  (prisas, mucha gente, pilas de agua no muy limpias…) y tenemos que garantizar que nuestro equipo está en perfecto estado.

CONSEJOS A SEGUIR

Traje de Neopreno: El traje es uno de los elementos más sufre durante este periodo de inactividad. Es incluso posible que este se agriete si no se tienen una serie de cuidados.

  • Cuando vayamos a guardar el traje por un tiempo largo lo tendremos que lavarlo por dentro a consciencia. Esto se puede hacer a máquina con un ciclo corto y sin centrifugado, con una temperatura  máxima de 30º y siempre con un detergente neutro o detergente especial para neoprenos.
  • Es muy importante dejarlo secar al aire libre y protegiéndolo de los rayos del Sol. Nos aseguramos que está totalmente seco antes de guardarlo. Guardar el traje húmedo puede provocar que se estrope o que aparezca moho y malos olores.
  • En el caso de tratarse de un traje seco o semiseco, tendremos que lubricar bien las cremalleras con productos adecuados (Podéis encontrarlos en tiendas especializadas)
  • Una vez seco, lo colgaremos de una percha lo más ancha posible para evitar dobleces y así evitar la aparición de grietas. El lugar debe ser un sitio ventilado, sin humedad y protegido del Sol.

Máscara y aletas de buceo: Unas de las cosas que tenemos que tener en cuenta a la hora de guardar estos elementos del equipo, además de que este perfectamente secas y protegidas del Sol y de la humedad, es que se guarden sin ningún tipo de doblez.

Máscara: Intentaremos guardarlas en el estuche que te proporciona el fabricante cuando la compras. Así evitamos que se doblen y las protegemos contra posibles ralladuras. Además, hay que tener especial cuidado con las gomas, dado que del sol se desgastan y puede que de una temporada a otra te quedes con ellas en las manos por causa de roturas. Aconsejamos tener siempre recambios.

Aletas: Las guardaremos evitando que las palas se doblen de lo contrario podrían llegar a romperse. Colocaremos las hormas de plástico en la zona de los pies para evitar la malformación de la zona por aplastamiento en el caso de que las proporcione el fabricante, o en su defecto papel de periódico como hacen en las zapaterias. Pese a que las aletas están realizadas de un material más rígido debido a la tensión que estas soportan durante la inmersión, nunca estará de más tener alguna tira de las aletas de repuesto.

Regulador: Antes de guardar el regulador lo endulzaremos igual que lo hacemos después de cada inmersión. Nos aseguraremos de poner el tapón de la primera etapa una vez seco, antes de sumergirlo, para que no entre agua en su interior. Jamás, tenemos que pulsar el botón de purga mientras tenemos el regulador en el agua mientras lo lavamos, esto sólo provocará que le entre agua en el circuito. Una vez endulzado procedemos a realizar los siguientes pasos:

  • Secaremos bien el regulador para evitar el óxido, sobretodo la primera etapa.
  • Lo colgaremos con la segunda etapa hacia abajo, así cualquier resto de agua que haya en el interior de los manguitos sera expulsada. No olvidaremos de protegerlo de la luz solar, la humedad y exceso de calor.
  • Nunca doblar los latiguillos, así sólo conseguirás que de la torsión terminen cediendo con el tiempo. Puedes optar como en nuestro caso de cambiar el equipo por latiguillos flexibles, mucho más cómodos de manejar y maleables.

Jacket: Antes de guardar el jacket es recomendable seguir los siguientes pasos:

  • Endulzar el jacket tanto por el dentro como por fuera. Ni te imaginas la cantidad de agua que puede entrarle dentro en una inmersión. Para ello,  llenaremos de agua dulce la vejiga, para ello y con el jacket sumergido pulsaremos el botón de vaciado de la traquea para que el agua se introduzca en su interior. Mantendremos el agua dentro durante varios días para ayudar a disolver la sal acumulada y evitar corrosión del equipo.
  •  Transcurrido los días lo vaciaremos de agua por completo. En ese preciso momento desmontaremos las válvulas para limpiarlas adecuadamente con agua dulce, a la vez esto nos ayudará a vaciar por completo de agua la vejiga. Una vez limpias las válvulas las volvemos a montar.
  • Vaciaremos los bolsillos, nunca dejemos nada en su interior ya que puede llegar a dañar el jacket.
  • Para terminar, antes de colgar el jacket tendremos que inflar ligeramente la vejiga para evitar que durante el tiempo que esta sin uso se peguen las caras interiores de la misma.

Cámara y carcasa: Pese a que esto tendríamos que hacerlo como rutina antes de cada inmersión, dado que el equipo va estar bastante tiempo sin usarse, recomendamos también una limpieza completa del equipo, primero sumergiéndolo en agua ( ojo, solo la carcasa cerrada wink ) aprentando todos y cada uno de los botones. Además, limpiaremos las juntas tóricas y las engrasaremos con grasa de silicona para prevenir que estas se agrieten. Recuerda que antes de volver a utilizar el equipo tendrás que repetir este proceso y realizar la primera inmersión sin la cámara dentro para evitar sorpresas.

Además de los pasos anteriores debemos tener en cuenta que después de unas 50 inmersiones o transcurrido un par de años años es conveniente que el regulador pase una revisión, realizada por profesionales, actualmente puedes dejarlo tanto en empresas especializadas como en centros de buceo, dónde realizarán una limpieza profunda con agentes químicos y te cambiarán los filtros y las piezas más sensibles del equipo.

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