Como viene siendo habitual, los nervios nos han acompañado durante las últimas semanas. Ahora, son poco más de las cuatro de la mañana, los primeros rayos de sol empiezan a asomarse en el horizonte y aquí estoy, sin poder dormir… Ha sido un viaje largo… muy largo…

A las 10 ya estábamos en pie, hasta a Anuk nuestro perro se ha percatado, hoy tocaba partir rumbo a Port Galib, la pasarela de entrada al Diamond Explorer, el que será nuestra casa durante las próximas dos semanas y sobre el buque que recorreremos la parte más sur del Mar Rojo Egipcio.

Digo que Anuk lo sabe, pues ha dormido toda la semana pegado a la maleta, como si por alguna extraña razón perruna supiera perfectamente que su destino sería terminar con los abuelos mientras nosotros una vez más, partimos rumbo de aventuras.

Los nervios nos han hecho ser puntuales, y a las 12 ya estábamos todos haciendo cola facturando, pese a algún que otro percance con olivas en tamaños industriales y reparto de peso en maletas nuestra aventura ha empezado.

Me hubiera gustado más relataros el viaje, anécdotas, pero para seros sinceros me ha pasado volando gracias a la pastilla milagrosa que me ha dado Cristina.

La llegada hasta el Cairo ha pasado en un abrir y cerrar de ojos y cuando me quería dar cuenta ya estábamos metidos en el autobús para ir dando tumbos durante más de tres horas hasta llegar a puerto.

Ahí, sí que he dormido como un lirón, y por eso mismo soy capaz de escribir estas líneas… me he pasado el día durmiendo… ¿cómo narices voy a conseguir dormirme ahora?

Sólo llegar a Port Galib hemos sido testigos de nuestro comité de bienvenida, pues, no como nos tiene ya acosumbrados Suny Travel que siempre nos recibe, esta vez Rafa y Concha asomaban por la zona chill out del barco, con pañuelos blancos cual broma que nos hicieron días atrás a través del whatsapp. ¡Esta pareja tiene un corazón que no les cabe en el pecho!

Tras la bienvenida y el reparto de habitaciones, cada uno ha entrado en fase de hibernación y todos los aventureros (menos yo) duermen cual osos en sus tabernas.

Y línea tras línea mis ojos se van cerrando… ¿Habrá llegado el momento de rendirse y echar una cabezadita? ¿Qué será lo que nos depararán estas dos semanas? bigsmile

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