Sin lugar a dudas estamos teniendo una semana espectacular, y es que nos encontramos en uno de los mejores puntos de buceo del Mundo, del Mar Rojo, y el favorito de muchos de nuestros amigos buzos.

Ya nos lo decía Isaac – ¡Si queréis ver martillos, tenéis que ir a Daedalus! – Y tenía toda la razón del mundo. Si quieres conocer en detalle la novena jornada de nuestro viaje, te invitamos a pulsar aquí para descubrir el artículo completo.

He dormido del tirón. Hacia noches que no dormía tan bien y es que estar amarrados al lado de uno de los mejores arrecifes del mundo con un mar plano hace mucho.

¡Nos ha tocado madrugar! Y es que si queríamos ver tiburones, teníamos que hacerlo para que el agua no estuviera tan caliente y tener más probabilidad de éxito.

INMERSIÓN 26 – DAEDALUS REEF

Hoy ha tocado cambio de guías, y hemos dejado de lado a Mark para bucear con el guía local. La comunicación con él no es tan fluida, como dije en el anterior post no “llegamos a entendernos” y no es por el idioma, es más por su forma de organizar los buceos.

Saltamos al agua los segundos, pero en lugar de en el azul como el día anterior (donde por cierto están todas las zodiacs de los otros barcos, y por algo será) caemos justo encima del arrecife, para permanecer durante la mayor parte de la inmersión a una profundidad de 25-30 metros y sin rastro alguno de tiburones.

A mitad de inmersión vemos a un pequeño (8 ejemplares) grupo de martillos en el azul y vamos directos a ellos. La suerte nos empieza a sonreír, y el pobre guía se quita la astilla y podemos disfrutar con él de la presencia de los escualos.

INMERSIÓN 27 – DAEDALUS REEF

Misma inmersión que la anterior, pero con menos suerte. Al final de la inmersión podemos ver un tiburón zorro pero apenas podemos grabarlo con la cámara. Corre demasiado y enseguida lo perdemos en el azul.

INMERSIÓN 28 – DAEDALUS REEF

Un pequeño grupo de renegados decidimos no bajar la tercera del día al azul y nos quedamos en el arrecife al lado del barco. Mucha vida, napoleones, payasos con anémonas burbuja… Sin duda contrastes ¡No todo en el buceo son tiburones! wink

Levantamos ancla y partimos rumbo a la costa, pues mañana nos esperan dos inmersiones más en Elphinstone, a ver si tenemos suerte y volvemos a ver el tiburón longimanus.

Nos esperan unas 10 horas de navegación y seguimos incomunicados del mundo, por lo que post mareo, y post película en el comedor, me pongo a dormir con la ayuda de varios fármacos contra el mareo. ¡Mañana os cuento que tal paso la noche!

 

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