Hoy nos ha tocado madrugar, y no por iniciativa propia precisamente. Si en España somos algo más gandules, y los gallos esperan a que salga el sol para ponerse a berrear como animales ¿Cómo se llama el sonido que hace el gallo Google? “Canto” hay madre, esa era fácil… Los gallos Balineses son súper madrugadores, y pese a estar en un hotel de 4 estrellas, por lo visto en las inmediaciones tienen algún que otro animal y dónde ayer habían ranas, hoy hay un gallo tocando las pelotas cantando desde las 4 de la mañana, y nos ha obligado de forma forzosa a iniciar nuestro día pese a que aún no había salido el sol. ¿Quieres conocer el resto de la jornada? Pulsa como siempre leer más para no perderte detalle.

Tampoco lo teníamos tan mal, con la diferencia horaria con España, hemos podido darle fuerte al whatsapp, ponernos al día y subir alguna que otra foto a Instagram. Así que hemos hecho tiempo hasta las siete de la mañana y hemos bajado a desayunar. Cabe destacar que este hotel es un poco desastre, es nuevo, tienen mucho personal, pero poco eficiente (cómo hecho de menos el hotel Mimpi de Tulamben) y por mucho que nos esforcemos en expresarnos en inglés, que oye, nos cuesta lo nuestro, no son capaces de ceñirse a lo que ellos mismos tienen en la carta, y parece casi imposible que te pongan un huevo frito. Es paradójico pues, en el menú también tienen Nasi Goreng, y este lleva un huevo frito español de toda la vida encima… Como si fuera un arroz a la cubana. Pues no, lo pides frito, te preguntan si lo quieres por un lado o por los dos y se te presentan con una tortilla francesa un poco blanca y rara o con unos huevos revueltos. ¡Espera! ¿Esto no es un blog culinario cierto? ¡Qué nos vamos por las ramas!

Después de un rico desayuno (si oiga, pese a las discrepancias el desayuno estaba buenísimo y el zumo de sandía una gozada para el paladar) nos hemos dirigido a Planet Nomadas, los que serán nuestros anfitriones en el buceo durante nuestra estancia aquí en Nusa Lembongan. Enseguida nos hemos embarcado junto a otro español y dos guías rumbo a la isla de al Lado, la famosa Nusa Penida dónde se encuentran algunos de los mejores arrecifes del mundo. El barco súper cómodo, hemos estado poco más de media hora para llegar a los puntos de buceo, el barco navegaba rápido y nos recordaba un poco a Maldivas la sensación pues desde arriba, veíamos perfectamente los corales del fondo durante la travesía. Una de las cosas que también nos ha hecho mucha gracia son los briefings, y la parte de “no os quedáis sólo con el arrecife, mirar también al azul que se pueden ver cosas” ¡Con suerte nos aparece algún tiburón ballena y ya hacemos pleno este año!

Los buceos aquí son espectaculares, y muy en contraste con lo que teníamos en Tulamben que era más buceo en barro. Los arrecifes están llenos de vida, color. Es una mezcla entre el Rojo y Maldivas, tiene un poco lo mejor de cada uno de ellos pero con más ingredientes. Hay mil familias diferentes de corales, que conviven entre ellos y luchan por expandirse y colonizar al enemigo como bien pasaba en nuestro acuario. Hemos tomado una mala decisión, tendríamos que haber venido aquí 15 días y no parar de bucear en todo el día.

Inmersión 7 – Buyuk (Nusa Penida)

Primera inmersión aquí en Nusa Penida. Un arrecife en pared precioso plagado de vida, no sólo macro. Nos hemos dejado llevar por la corriente y hemos disfrutado de paredes intactas de coral duro y blando. Hay una variedad de peces increíble, si bien es cierto que por ejemplo en el Mar Rojo vemos Anthias Rojas en exceso, aquí tenemos una sensación similar pero con diferentes especies. Hay muchos peces de diferentes clases, y muchos peces en el grupo de cada una de ellas. Salimos del agua con muy buen sabor de boca y arrepentiendonos de no haber contratado tres inmersiones para la jornada den lugar de dos.

Inmersión 8 – Toya Pakeh (Nusa Penida)

Una inmersión muy similar a la anterior. También en pared con tanta cosa que no sabía a qué sacarle fotos. Si es cierto que tenemos más visibilidad que en las anteriores inmersiones, pero nos recuerda mucho a Maldivas, no llegan a ser aguas cristalinas como lo son las del Mar Rojo. El mejor momento de la inmersión la parte final dónde hemos llegado a una especie de plató lleno de diferentes acroporas de colores en diferentes bancos, tanto ramificadas como cerebros, con las que me he explayado como un crío haciendo fotos y disfrutando de sus texturas.

Inicialmente, como hacen tres inmersiones diarias, si no haces alguna de ellas tienes que esperar en el barco. En este caso, nos han llevado de vuelta a Nusa Lembongan temprando después de la segunda inmersión y hemos podido aprovechar la jornada para descubrir la isla.

De vuelta al hotel, y por poco más de 5€ hemos alquilado una moto y nos hemos lanzado a la aventura. Durante más de 4 horas hemos recorrido la isla en su totalidad como podéis ver en el vídeo resumen del día incluso hemos intentado llegar hasta Nusa Cenignan, pero por desgracia como dijimos en un post anterior sobre qué visitar en Bali, el famoso puente amarillo cayo durante una precisión y están en pleno proceso de reconstrucción.

Con tanta vuelta, hemos terminado reventados y quemados del sol, por lo que después de un baño en la piscina hemos cenado algo ligero y nos hemos ido a dormir súper temprano. ¡Mañana nos espera un largo día en el que si dios quiere, bucearemos con mantas!

Dejar un comentario

¡Compartir publicación!