Poco queda ya de aquella isla paradisíaca llena de palmeras. Un supertifón allá por 2013 aplanó por completo la isla, pero esta se ha recuperado rápidamente gracias a los recursos económicos obtenidos por sus playas y el buceo, su principal fuente de ingresos.

Conocida a nivel mundial como uno de los pocos lugares en la tierra donde bucear con el tiburrón zorro, Malapascua será nuestro hogar durante toda una semana el próximo mes de junio y puede que tengamos la suerte de ver a este inusual animal, que ya tuvimos la suerte de ver de refilón hace ya algún tiempo en la isla de Brothers en el Mar Rojo.

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Durante nuestra estancia en Malapascua nos alojamos en el hotel Exotic Malapascua, uno de los mejores de filipinas por la calidad de sus infraestructuras y profesionalidad de sus empleados tanto en el hotel, como en el centro de buceo.

Más allá de los avistamientos de tiburones zorro en las paredes de Monad Shoal, la isla cuenta con una variedad de puntos de buceo y diferentes salidas diarias, empezando por el destino estrella para ver al zorro a las 5 de la mañana, diferentes zonas para buceo macro, pecios y nocturnas entre peces mandarines hacen de Malaspascua un destino de buceo redondo.

Uno tiene que visitar Malapascua para apreciar realmente el encanto rústico de la isla. Libre de coches, apenas de motos y casi sin pavimentar. Todas y cada una de sus calles son pasarelas de arena, en algunos casos arena de playa, y en otros, algo más gruesa, pero se podría decir, que la isla está bañada por arena cristalina. Hay muchos hoteles, la isla vive de ello, tanto a primera línea con diferentes cabañas como más tirando al centro de la isla.

En este tipo de destinos, uno tiene que acostumbrarse, y nunca mejor dicho, a tener los pies en la tierra, y en este caso, la arena. Forma parte del encanto y del estilo de vida de la isla. Pese a que tampoco podemos jugarnosla e ir descalzos ante arena que está sometida todo el día a La Luz del sol, y podemos terminar con los pies un poco escaldados. Entre las pequeñas calles y ya con La Luz de la luna, podremos perdernos en sus diferentes restaurantes escondidos que nos ofrecen toda clase de mariscos cocinados al estilo filipino.

Para crear este artículo, hemos leído varios libros en inglés sobre filipinas, y en su mayoría, te explicaban todas y cada una de las inmersiones de la zona. Como no nos queremos adelantar tanto, pues quién manda es el tiempo, en estos artículos no hablaremos de los puntos de inmersión en general.


Foto de cabecera de: www.ignacioizquierdo.com

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