¡Muy buenas! Ayer se me fue un poco la pinza y se me olvido escribir el resumen de la jornada, pero es que, pasaron mil y una cosas entre ellas la visita sorpresa del animalico que no es precisamente el que ilustra esta publicación. ¿Quieres más detalles? Como siempre, te invitamos a pulsar leer más.

Vamos por partes. Creo que este es el viaje de la marmota, que no es lo mismo que el día de la marmota, y es que me lo estoy pasando durmiendo. ¡Estoy súper cansado y ayer me acosté a las tantas!

Fue un día redondo, hicimos 3 inmersiones (que detallaré más adelante) y tuvimos la suerte de poder nadar durante aproximadamente una hora con los delfines. Hicimos varias tandas de saltos desde las zodiacs, pero lo mejor fue el final y es que los delfines se podían contar por decenas.

Me fui a dormir tarde, y cuando conseguí cerrar los ojos, Vito nos picó a la puerta porque teníamos un tiburón ballena en la popa del barco. ¡Tuvimos mucha suerte! ¿Quién puede encontrarse con este majestuoso animal dos veces en dos años? Sin duda somos afortunados, y creo que tenemos la mejor tripulación. Mientras el resto de barcos amarrados en el SS Thistlegorm pues eran las 1 pasadas de la madrugada, nuestra tripulación nos despertó a todos para que pudiéramos tirarnos al agua y ver de cerca al animal. Digo suerte, porque estuvimos así aproximadamente dos horas, y ninguno de los barcos de alrededor se inmutó, ya no digo tirarse al agua, al menos, verlo desde superficie.

Total, que me volví a la cama casi a las 4, muerto de sueño, frio, y mojado… Así que la primera inmersión de hoy dónde el despertar era a las 5:50 nos la hemos saltado…

Inmersión 4: Dunraven

Es un pecio bonito con mucha vida. Vimos a un águila de mar al principio de la inmersión y disfrutemos de mucha vida de arrecife, así como algunas morenas y un pez globo muy curioso. No tengo buenas fotos pues literalmente no fue mi día.

Inmersión 5 y 6: Thistlegorn + Nocturn

Hicimos dos inmersiones. Aquí el viento soplaba más fuerte, y el oleaje era más intenso. La primera vez hicimos el exterior del pecio, y la segunda la parte interior. No recuerdo si le hemos dedicado un artículo completo, por lo que os dejo con un poco más de información del pecio y un pequeño vídeo.

La historia del Thistlegorm comienza en 1941 en Reino Unido. Con 126 metros de eslora y casi 5000 toneladas de peso se trataba de un carguero de gran tamaño y capacidad que alcanzaba los 10 nudos.

Poco después de ser puesto en funcionamiento, el Thistlegorm fue requisado por la Real Marina Británica para apoyar a los aliados en la Segunda Guerra Mundial y se equipó con armamento de la Primera Guerra Mundial para su defensa. En septiembre de 1941 ya había completado tres viajes con éxito: Estados Unidos, Argentina y las Antillas Holandesas, antes de su último y fatal destino, el Canal de Suez dónde un misil lanzando desde un avión lo partió en dos.

El pecio, situado ahora entre los 18 y los 33 metros de profundidad, fue dejado en el olvido hasta la década de los 90, cuando los centros de buceo del Mar Rojo empezaron a incluir este pecio en sus rutas de buceo, tras ser re-descubierto por unos pescadores pasando a formar parte de los mejores y más solicitados pecios del mundo.

Decimos re-descubierto, porque su hallazgo inicial fue a manos de Jaques Custeau, que extrajo de él todo el oro y objetos de valor, como bien muestra el documental de su vida.

La popularidad de este pecio entre los miles de buceadores que visitan Sharm el Sheikh, norte del Mar Rojo, cada año ha deteriorado el pecio y los alrededores, sobre todo los amarres descuidados, llegando a anclar barcos incluso en el anti aérea… Pero aun así es un gran pecio, de primer nivel mundial. 

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