Hace ya algún tiempo que nos picó el gusanillo de volvernos a realizar un tatuaje. El problema para nosotros eran los tiempos de curación y el buceo, y que año tras año hemos ido aplazando tatuarnos diciendo eso de “ya nos lo haremos en invierno que no buceamos” y entre pitos y flautas, a la hora de la verdad ese día nunca llegaba. El pasado fin de semana, al final nos vinimos arriba ya que tras pensarlo y meditarlo durante algunas semanas teníamos cada uno nuestro tatuaje perfecto. ¿Quieres descubrirlos? Pulsa para leer más.

Los dos queríamos algo muy diferente. Jordi por un lado tenía claro que quería mezclar elementos, y que tanto nuestro perro como el mar tenían que estar presentes. Finalmente y tras diseñarle diferentes propuestas, aceptó combinar una huella, un electrocardiograma y una manta raya en modo trazo.

Por mi parte, desde hace años he tenido la ilusión de tatuarme un pez payaso, y quería un tatuaje muy pequeño y simbólico pero que a su vez tuviera algo de detalle, pero tampoco quería un dibujo realista, o grande con toda gama de sombras y contrastes. A la hora de la verdad, tampoco tenía muy claro si quería el payaso, pues como os dije en el vídeo resumen de Bali, mi nuevo pez preferido desde aquel viaje es el Juvenile Sweet Lips, y ante la duda… ¡Decidí tatuarme los dos! (Total… hoy en día se pueden borrar con un poco de dolor)…

Estuvimos mirando diferentes locales de tatuajes y sobre todo, haciendo seguimiento de lo que subían en instagram, y al ser tatuajes tan pequeños (en las fotos parecen mucho más grandes de lo que son) finalmente nos decantamos por Sergi de Origen Tattoo Cornellà, porque el estudio se ve serio, y porque sus tatuajes pequeños tienen unos trazos muy buenos.

Tras conocerle y pasarle nuestras propuestas, nos citó el pasado sábado ya con diferentes propuestas para nosotros y en diferentes tamaños. Lo complicado del mio era que si lo hacía muy pequeño, perdería detalle y con el tiempo y el roce terminaría siendo un borrón, y que una vez hecho el trazo en negro, no tenía claro si lo quería o no en color, porque el contraste tal cual era espectacular. Finalmente opté por la opción en color, pues por muy vibrante que parezca ahora, una vez cicatrice, y pase el tiempo, este perderá color y será mas suave. ¡Aquí os dejamos el resultado final! ¿Qué os parecen? 😉

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