¡Y aquí estamos, sobrevolando el globo camino a Dubai, nuestra primera parada rumbo a Bali, el paraíso!  Mañana a estas horas, ya estaremos instalados en el hotel y podremos empezar a disfrutar de nuestras vacaciones, que parece que fue ayer cuando decidimos regresar al paraíso y mira, aquí estamos.

Nuestro vuelo ha salido con retraso y nos da miedo perder la conexión con Denpasar. Además desde hace rato esto ya ha empezado a moverse y no me he tomado nada, ni ansiolíicos ni drogas duras para dormir. Pero, lo llevo bien oiga, me estoy empezando a curar de lo mio. Este vuelo es tan cómodo y el asiento está como muy fijo al suelo, y eso también ayuda. Por primera vez, estamos en clase preferente de Emirates en la planta superior en una fila doble.

Los asientos son más anchos y cuentan con una mejor pantalla con más calidad y brillo que es un punto muy a favor en los momentos en los que el avión tiene todas las luces encendidas o estás con la ventanilla abierta. También tenemos espacio extra en los pies, vamos mucho más cómodos y tenemos (yo al menos que Jordi tiene pasillo) una especie de guantera para guardar las cosas en las que he dejado las zapatillas y mi estuche de cables varios.

No os puedo contar mucho más pues esto acaba de comenzar y aún nos queda más de la mitad de trayecto. Voy a aprovechar los megas gratis que tenemos de Internet para posturear un poco en instagram y ver alguna película. ¡Nos leemos en un rato!

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