¡Pues a punto hemos estado de perder la conexión rumbo a Denpasar, nuestra última parada hasta llegar a Tulamben! Digo a punto, porque por lo visto han tenido tanto follón en el aeropuerto de Dubai con varios vuelos retrasados, que para poder esperarnos a nosotros y a las maletas han retrasado el vuelo.

Pero ya nos podrían haber avisado antes, en la información de conexiones del avión y en la pantalla de información del aeropuerto la hora se manteía según lo previsto, ¿el problema? Que nos hemos dado un sprint tremendo para llegar a la puerta de embarque pues, esta cerraba 40 minutos antes de la salida del avión y sólo teníamos 15 minutos para llegar a ella y no quedarnos en tierra. Quién ha viajado con emirates y ha hecho escala en Dubai, sabrá que esto es una carrera de obstáculos, pues, entre controles de seguridad, metro y monorail, moverse entre terminales no es cosa fácil.

En resumen, que nos han esperado, y nosotros hemos esperado también a otros viajeros prevenientes de varios paises tanto en la sala de espera del aeropuerto como en el propio avión. El segundo vuelo se nos ha hecho eterno. Teníamos pasillo porque no quedaban asientos libres con ventana, y era un avión más pequeño con filas de cuatro y con mucho menos espacio por persona. No sé yo, pero para un vuelo de 9 horas, señores de Emirates, pongános las cosas fáciles ¿no? Que el billete no es precisamente barato y parece que estemos viajando en una low cost.

Total, que entre una cosa y otra, y mis amigas las tubulencias, he dormido lo que he podido, que al menos ha sido algo. Jordi por lo contrario, no tiene este tipo de problemas y nada más entrar en el avión se queda frito. ¡Menuda facilidad para dormir que tiene!

9 horas más tarde hemos llegado a destino y ha empezado lo que era una nueva odisea. ¿Nos tiene que pasar todo siempre a nosotros? Para empezar, el control de pasaportes ha sido una tortura dónde hemos estado casi hora y media haciendo cola. Tienen una organización mala no, lo siguiente. Después en las maletas la cinta no terminaba de funcionar y se quedaba atascada todo el rato, han tenido que meterse señores dentro de la máquina en varias ocasiones. Resumiento, hora y poco de restraso extra hasta salir del Aeropuerto. Total, que si nos tenía que recoger el transfer sobre las 2 hora local, hasta pasadas las 4 no hemos podido dar con el.

Teníamos previstas algunas paradas durante el camino pues teníamos tiempo de sobra y medio día por delante, pero hemos optado por hacer una única parada para comprar una sim y hemos partido rumbo a Tulamben a nuestro hotel, el Matahari.

El hotel nos ha sorprendido gratamente, pues pensabamos que era mucho más cutre para lo que hemos pagado por él. Poco más de 400€ por persona una semana con el pack de buceo incuído. Si que es cierto que tenemos la habitación más cara pero todo y así, con el cambio de moneda está super, super bien, os dejo algunas fotos smile

Hemos terminado nuestra jornada deshaciendo maletas para tenerlo todo listo y recargando pilas en el restaurante del Hotel con unas hamburguesas que estaban riquisimas. Eran de pollo, pero en lugar de ser a la plancha, es como pollo triturado empanado. ¡Creo que va a ser el plato estrella de la semana!

¡Os dejamos por hoy, mañana iniciamos los buceos en la zona y sacamos el polvo a nuestras cámaras!

 

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